BEYOND THE ADVANCED PSYCHIATRIC SOCIETY- A COLLECTIVE RESEARCH/ OLTRE LA SOCIETA' PSICHIATRICA AVANZATA- UNA RICERCA COLLETTIVA


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martedì 30 ottobre 2012

Jacobo Fijman- Letanía del agua perfecta [Enrico Valtellina, Marcelo Pakman]





Letanía del agua perfecta
-Jacobo Fijman-
Presentación:Jacobo Fijman fue, a nuestro entender, uno de los mejores poetas contemporáneos del mundo hispanoparlante. Su vida estuvo marcada por dos experiencias extremas: por un lado, eso que en lenguaje técnico se denomina 'psicosis' y que vulgarmente se conoce como 'locura'. Y por otro lado una búsqueda espiritual, a la vez mística y metafísica, que lo condujo desde su judaísmo de origen a la conversión al catolicismo.
No queremos extendernos demasiado en esta presentación para no demorar al lector en su encuentro con el poema que publicamos. Pero vamos a señalar, al menos, unas pocas cosas con respecto a los dos puntos anteriores.
A propósito de la locura, más allá de los clisés psiquiátricos y sociales e incluso literarios que se le asocian, nos parece que en el caso de Fijman es imposible comprender la relación entre la misma, su obra poética y su búsqueda místico-metafísica si no se empieza por respetar lo que el propio poeta pensaba al respecto.
Para el poeta, su locura fue el camino que le permitió sustraerse del mundo y de los aspectos más exteriores de sí mismo, a fin de alcanzar el lugar más despojado y puro de su ser. Por eso, cuando se piensa en la locura de Fijman es necesario tener a la vista sus propias palabras: "Demencia: el camino más alto y más desierto"
Por supuesto, un camino como ese no se elige de modo voluntarista, pero eso no obsta para reconocer en el mismo una orientación acorde, de uno u otro modo e incluyendo los dolores y dificultades que entraña, al destino de Fijman como poeta y místico iluminado.
Con respecto a su conversión, diremos solamente que nuestro poeta encontró en el catolicismo no tanto una religión, en el sentido convencional y exterior que tiene generalmente esa palabra, sino el soporte simbólico e intelectual para una verdadera transfiguración de su persona.
Así, locura, poesía y espiritualidad, en Fijman, se implican de un modo singular. Un modo tal que no permite encasillarlo en la figura estereotipada del 'poeta maldito' ni del 'genio loco'. Pues, esa tríada fue para él, de una forma que escapa a los modos de comprensión ordinarios, la cantera de donde extrajo las piedras fundantes de su edificio interior.
En la obra poética de Fijman hay tres grandes libros. Los cuales, aún siendo independientes, al considerarlos en conjunto definen un itinerario poético y espiritual de sentido ascendente. Se trata de Molino rojoHecho de estampas y Estrella de la mañana; publicados en 1926, 1929 y 1931 respectivamente.
A esos libros, un amigo y biógrafo de Fijman los ha comparado con las tres instancias del camino espiritual según la tradición cristiana contemplativa: la vía purgativa, la vía iluminativa y la vía unitiva. De acuerdo a ese esquema de lectura los tres libros se corresponden uno al otro, pero es el tercero, Estrella de la mañana, el que corona la obra.
Ahora bien, después de Estrella de la mañana Fijman siguió escribiendo durante muchos años más. Y de los poemas posteriores a los libros principales se destaca particularmente uno titulado Letanía del agua perfecta. El cual, dicho sea de paso, ha sido rescatado del olvido por Alberto Arias. Razón por la cual no podemos menos que agradecerle públicamente su labor (ver Ref.)
Para nosotros, la Letanía del agua perfecta es, a la vez, el cenit de la producción poética de Fijman y un astro fulgurante e imperecedero de la poesía en nuestra lengua. Y es por eso que lo hemos elegido para su publicación en La Escalera.
En fin, ahora preferimos dejar al lector a solas con ese poema; cuya belleza, claridad y profundidad corresponde precisamente a su título. Pues, sus palabras son, para quien se abre a sus inefables resonancias, palabras de agua perfecta.
Máximo Lameiro
Agosto, 2009.
Letanía del agua perfecta


El agua descansa en el Amado.
Contemplación del agua, seas el agua y cielo amor cual es el agua prevenida.
Adán,
asesino de la paloma, de tu paloma, del sí profundo que mueve el agua en cielo y llama en cielo,
sobre tu cuerpo nos ha crecido la selva oscura, cielo de nada, tierra de nada.

Apartamos el agua de la muerte bajo el agua perfecta;
sosegamos el agua atenta que saborea los nombres divinos.

Una es la luz de luz que ordena el reino que no fue creado.
Seas en agua y cielo; seas en llama y cielo.

Canales lúcidos del canto, y a través a través de la paloma blanca;
y soles fríos
a través de la beatitud, a través a través de la paloma blanca.

Nos une el agua de la obediencia.
Bajo la estrella del mar
seas el agua libre de figuras que besan amargura de muerte eterna;
después de nuestra soledad vendrá la voz, la voz del agua primera.

¿Qué tiene la noche
acabada de soledad en la belleza amarga?
Los ojos resplandecen detrás del agua de aquella estrella.
Andan los ángeles del monte de toda gloria,
y el bosque sacude el agua de su silencio que en el principio tiene su semejanza.

¿Qué tiene la noche?
El agua con sus términos perfectos.

Acabados de soledad en la belleza amarga
alzamos la voz, y ponemos el llanto en los días de muerte.

Alegría en lo alto, y alegría en lo bajo de su tierra
que sube delante de los cielos y las estrellas que llevan el agua puesta en sus manos.

El agua, con sus términos perfectos;
y después de la soledad viene la voz, la voz del agua primera.

Adán,
tu noche traza la muerte sobre el fuego y el agua y el aire y la tierra,
y cae como cielo de agua y sueño y mal que arrastra pavor de soledad eterna.

Polvo y ceniza levantamos el agua para que mire Nuestro Señor el agua,
y apartamos el agua de la muerte, apartamos la tierra de la muerte
en el agua interior de la palabra mudada en canto.

Seas el agua libre de figuras que besan su amargura de muerte eterna;
el agua sobrenatural de aquella estrella,
la estrella de la imagen viva.

La inteligencia pura del ángel rompe la sequedad del mundo.
Los ojos resplandecen detrás del agua de aquella estrella.
Detrás del agua
los cielos mueven a los corderos
en un reposo de amor que está en las manos de la Pobreza.

Andaban mis ojos sobre el monte de todo principio y toda paz,
y soles que descansan como corderos saltaban por el agua y en el agua de los nombres divinos.

Adán,
criatura que ve su muerte, y el agua de su muerte, y la tierra deshecha de su muerte.

Bajo la estrella del mar
gemimos con el gemido de nuestra noche oscura;
somos criaturas de ceniza amarga que levanta su sér en el principio de los cielos y nuestra tierra.
Seas el agua libre de figuras que besan su amargura de muerte eterna.

Seas el agua libre de las figuras
lejos del agua
a través a través de la paloma blanca.

El puente resignado
y el agua simple y lúcida del canto
que agujerean profundos nombres en el desorden de mis noches frías,
y el ojo frío
a través de la beatitud, a través a través de la paloma blanca.

Queda amor en amor,
y se engendra y enciende en conocer la llama del amor divino.

Amoroso de la belleza
de la imagen de la belleza que son las criaturas.

Amoroso de la belleza
que mueve sus beatitudes imperfectas.

Señor,
consuma mi soledad en esta libre soledad de la belleza.

Se ilumina la estrella con el beso de los nombres divinos;
y a través a través de la paloma blanca,
el ángel que conoce el Nombre
anda en la estrella de su monte santo.

Los ojos resplandecen detrás del agua de aquella estrella,
y el bosque asciende su silencio que en el principio tiene su semejanza.
Me levante en su causa con los días del ángel en mi canto.

El tiempo angélico mueve tu tiempo de esperanza.
Tuvo principio el ángel y su tiempo custodia tu vida, y custodia tu muerte.

El ángel mueve tu cielo; de su gemido gimes en la gloria.
El agua y el aire y el fuego y la tierra de mis manos
llevan los signos que alegran los ángeles del cielo.

Estrella del mar
renuevo mi noche en el silencio de la estrella.

El agua que muere de muerte,
se despierta en el agua de la gracia.

Sobre el agua que muere de muerte levantamos el sér.
Bajo la estrella del mar
gemimos con el gemido de nuestra selva obscura.

Levantamos el sér bajo la estrella
bajo la cruz
bajo el lugar de los coros angélicos.

Contemplación del agua.
Mi noche cae entre gemidos del sér que crece levantado sobre las llamas.
El agua descansa en el Amado.

Seas el agua
libre del ángulo y la línea de lo imperfecto.

Seas el agua libre de las figuras.
Unimos el sér mudado por los ángeles de la divina gracia
que libra de la noche,
de esta noche de líneas y figuras.

Seas el agua que deshace las líneas y los ángeles hechos con la amargura de muerte eterna.
Seas el agua que hace su voz, agua criada,
instrumento habituado de soles y de lunas.


Seas el agua
no unida al agua del mundo;
seas el agua de la Ciudad de Dios.

El agua es aquella criatura
habituada de soles y de lunas.

Entiende el agua por el descenso del agua.

Referencias:
  • La Letanía del agua perfecta fue publicada originalmente en la revista ARX en 1934. Pero, a partir de entonces y hasta hoy estuvo totalmente inaccesible para la mayoría de la gente debido a la falta de ediciones completas de la obra de Fijman. El Sr. Alberto Arias ha rescatado ese y otros poemas como parte de un proyecto editorial que prevee la publicación total de la obra pictórica, literaria y ensayística de Fijman.
    Actualmente ese poema, junto a los tres libros que mencionamos arriba y otras poesías, se encuentra en Obras (1923-69) I: Poemas, Jacobo Fijman, a cuidado de A. Arias, editorial Araucaria, Bs. As.
  • Los tres libros principales de Fijman han sido publicados también por otras editoriales. Por ejemplo, Obra poética (en dos volúmenes), de editorial Leviatán. Vale señalar que el volumen segundo de esta edición incluye una entrevista a Jacobo Fijman realizada por el escritor Vicente Zito Lema. Quien fue una de las personas que trató más íntimamente al poeta e intentó ayudarlo en los útimos años de su larga reclusión en un hospital psiquiátrico.
  • El amigo y biógrafo de Fijman al que hicimos alusión arriba, es Juan Jacobo Bajarlía. Quien escribió una biografía del poeta titulada Fijman, poeta entre dos vidas, ediciones La Flor, Bs. As.

http://cablemodem.fibertel.com.ar/laescalera/seleccionados/letaniaFijman.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Jacobo_Fijman


[Enrico Valtellina
Marcelo Pakman
20 ore fa tramite cellulare
Jacobo Fijman, paso los últimos 20 años de su vida en el Hospital Borda, adonde nuestro profesor de psiquiatria, de cuyo nombre no quiero acordarme, nos acompañaba, hasta la puerta, y nos dejaba entrar solos porque, decía, a el le hacia mucho mal. El lo había reproducido en pequeño, en sus peores aspectos, en otro hospital. Cinismo si ap
rendimos con el. Vaya un recuerdo para Jacobo Fijman de cuyo nombre debemos acordarnos.
Todo lo que uno recibe es pasión
Por Jacobo Fijman
No soy enfermo. Me han recluido. Me consideran un incapaz. Quiénes son mis jueces…
Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. Me fui de todos, aun de mí…
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
Qui a Rio uno dei più brillanti intelllettuali della prima metà del secolo, Lima Barreto, ha scritto il cimitero dei vivi, sull'istituto Pinel in cui era recluso per dipsomania e deliri correlati, lo sto leggendo, molto bello.]


domenica 28 ottobre 2012

Teresa d'Avila: poesie [spagnolo/ italiano- da un file di cui non riesco a ricostruire ora l'origine]



cfr. http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=3907995219655200168#editor/target=post;postID=4951733748491408838  (Pietro Barbetta , "Essere giusti con Teresa. Avila, 28 marzo 1515 – Alba, 4 ottobre 1582"/ plus un commento mio G.C. [DOPPIOZER0, 24 ottobre 2012])





1. ASPIRAZIONI DI VITA ETERNA

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor,
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí.
Cuando el corazón le di
puso en él este letrero:
que muero porque no muero.

Aquesta divina unión
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo
y libre mi corazón.
Y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay qué larga es esta vida!,
¡qué duros estos destierros!,
¡esta cárcel, estos hierros,
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay qué vida tan amarga,
do no se goza al Señor!,
porque, si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga.
Quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque, muriendo, el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte, do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte:
vida, no me seas molesta;
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
venga el morir muy ligero,
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva.
Muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es perderte a ti,
para mejor a El gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues a El solo es al que quiero:
que muero porque no muero.

Vivo, eppur non vivo in me,
aspettando sì alta vita,
ché mi è morte il non morire.

Vivo ormai fuori di me,
dacché muoio del mio amore;
vivo, infatti, del Signore,
che mi volle sol per sé.
Quando il cuore gli donai,
tale scritta egli vi pose:
mi è di morte il non morire.

Questo carcere divino
dell’amore con cui vivo,
fatto Dio di me prigione,
reso ha libero il mio cuore;
e per me è una tal passione
veder Dio di me prigione,
che mi è morte il non morire.

Com’è lunga questa vita!
Come duro quest’esilio!
Questo carcer, questi ceppi
in cui l’anima è rinchiusa!
Sol l’attesa d’uscir d’essi
causa in me strazio sì vivo,
che mi è morte il non morire.

Oh, che vita amara è quella
che non gode del Signore!
Se l’amore, infatti, è dolce,
non lo è la lunga attesa:
Dio mi tolga tal gravame,
che più pesa dell’acciaio,
sì ch’è morte il non morire.

Vivo sol per la certezza
di dovere un dì morire,
ché, morendo, della vita
mi assicura la speranza.
Morte, in cui vita s’acquista,
non tardare, ch’io ti attendo,
che mi è morte il non morire.

Vita, assai forte è l’amore:
non devi essermi molesta;
vedi, solo orami mi resta
perder te per guadagnarti.
Venga, orsù, la dolce morte,
il trapasso giunga presto,
che mi è morte il non morire.

L’altra vita di lassù,
quella ch’è la vita vera,
fino a che questa non muoia,
non si gode, essendo vivi.
Morte, a me non rifiutarti;
possa io viver morendo,
che mi è morte il non morire.

Vita, che altro posso dare
al mio Dio che vive in me,
se non perder proprio te,
per riuscire a guadagnarti?
Col morir voglio acquistarti,
ché il mio Amato amo talmente,
da morir perché non muoio.


2. NELLE MANI DI DIO

Vuestra soy, para Vos nací:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Soberana Majestad,
eterna Sabiduría,
Bondad buena al alma mía;
Dios, Alteza, un Ser, Bondad:
La gran vileza mirad,
que hoy os canta amor así:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Vuestra soy, pues me criasteis,
vuestra, pues me redimisteis,
vuestra, pues que me sufristeis,
vuestra, pues que me llamasteis.
Vuestra, porque me esperasteis,
vuestra, pues no me perdí:
¿Qué mandáis hacer de mí?

¿Qué mandáis, pues, buen Señor,
que haga tan vil criado?
¿Cuál oficio le habéis dado
a este esclavo pecador?
Veisme aquí, mi dulce amor,
amor dulce, veisme aquí:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Veis aquí mi corazón,
yo le pongo en vuestra palma:
mi cuerpo, mi vida y alma,
mis entrañas y afición.
Dulce Esposo y Redención,
pues por vuestra me ofrecí:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme muerte, dame vida;
dad salud o enfermedad,
honra o deshonra me dad;
dadme guerra o paz crecida,
flaqueza o fuerza cumplida,
que a todo digo que sí:
¿Qué queréis hacer de mí?

Dadme riqueza o pobreza,
dad consuelo o desconsuelo,
dadme alegría o tristeza,
dadme infierno o dadme cielo,
vida dulce, sol sin velo:
pues del todo me rendí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Si queréis, dadme oración;
si no, dadme sequedad,
si abundancia y devoción,
y si no esterilidad.
Soberana Majestad,
sólo hallo paz aquí:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme, pues, sabiduría,
o, por amor, ignorancia;
dadme años de abundancia,
o de hambre y carestía.
Dad tiniebla o claro día,
revolvedme aquí y allí:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Si queréis que esté holgando
quiero por amor holgar;
si me mandáis trabajar,
morir quiero trabajando:
decid dónde, cómo y cuándo,
decid dulce Amor, decid:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme Calvario o Tabor,
desierto o tierra abundosa;
sea Job en el dolor,
o Juan que al pecho reposa;
sea viña fructuosa,
o estéril, si cumple así:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Sea José puesto en cadena,
o de Egipto adelantado,
o David sufriendo pena,
o ya David encumbrado.
Sea Jonás anegado,
o libertado de allí:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Haga fruto o no lo haga,
esté callando o hablando,
muéstreme la ley mi llaga,
goce de Evangelio blando;
esté penando o gozando,
sólo Vos en mí vivid.
¿Qué mandáis hacer de mí?
Vuestra soy, para Vos nací:
¿Qué mandáis hacer de mí?

Vostra sono, per voi nacqui,
che volete voi da me?

O sovrana Maestà,
o sapienza senza fine,
bontà ben dell’alma mia
Dio supremo, unico e buono,
ecco a voi chi in sua viltà
oggi canta a voi il suo amore.
Che volete voi da me?

Vostra son, ché mi creaste,
vostra, ché mi riscattaste,
vostra, ché mi sopportaste,
vostra, ché a voi mi chiamaste,
vostra, ché anche mi attendeste
e dannar non mi faceste.
Che volete voi da me?

Che volete, buon Signore,
da una serva così vile?
Quale ufficio avete dato
a tal schiava peccatrice?
Sono qui, mio dolce amore,
dolce amore, eccomi qui:
Che volete voi da me?

Voi vedete qui il mio cuore,
io lo pongo in vostra mano,
con la vita, il corpo, l’alma,
le mie viscere e il mio amore;
dolce Sposo e Redentore,
poiché a voi mi sono offerta:
Che volete voi da me?

Vita o morte a me pur date,
la salute o infermitade,
date onore o disonore,
date guerra o eccelsa pace,
debolezza o forza piena,
io a tutto dirò sì.
Che volete voi da me?

Sia ricchezza o povertà,
il conforto o lo sconforto,
sia letizia oppur tristezza,
sia l’inferno oppure il cielo,
vita dolce, sol fulgente,
poiché intera è la mia resa.
Che volete voi da me?

Se a voi piace, abbia orazione,
e se no, date secchezza,
grazie in copia e devozione,
e, se no, sterilità.
O sovrana Maestà,
la mia pace è solo qui:
Che volete voi da me?

Date, dunque, a me sapienza,
o ignoranza, per amore;
m’abbia io anni d’abbondanza,
o di fame e carestia,
notte fonda o giorno chiaro,
rivolgetemi qua e là:
Che volete voi da me?

Se volete che gioisca,
per amor voglio gioire.
Se il lavoro m’imponete,
morir voglio lavorando.
Dite dove, come e quando,
dite pur, dolce amor mio:
Che volete voi da me?

Abbia io Calvario o Tabor,
il deserto o fertil suolo,
pari a Giobbe sia in angoscia
o a Giovanni sul cuor vostro;
che sia pur vigna fruttuosa
o infeconda, se conviene.
Che volete voi da me?

Sia Giuseppe incatenato
o d’Egitto il viceré,
sia pur David nelle pene,
o lo stesso incoronato;
che sia Giona naufragato
o già in terra liberato,
Che volete voi da me?

Parli io pure ovvero taccia,
renda un frutto o non lo renda,
mostri a me la Legge piaghe,
o il Vangelo sua dolcezza;
stia fra pene o fra le gioie,
in me sol vivete voi;
Che volete voi da me?
Vostra sono, per voi nacqui,
che volete voi da me?



3. SOPRA QUELLE PAROLE DEL CANTICO: «DILECTUS MEUS MIHI»

Ya toda me entregué y di,
y de tal suerte he trocado,
que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.

Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó rendida
en los brazos del amor,
mi alma quedó caída.
Y cobrando nueva vida,
de tal manera he trocado,
que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.

Tiróme con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su Criador.
Yo ya no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí,
y yo soy para mi Amado.

Tutta a lui mi sono data,
e in tal modo son cambiata,
che il mio Amato è sol per me,
ed io son per il mio Amato.

Quando il dolce Cacciatore
vibrò il dardo e mi colpì,
fra le braccia dell’amore
l’alma mia prigion finì,
e acquistando nuova vita
in tal modo s’è mutata,
che il mio Amato è sol per me,
ed io son per il mio Amato.

Da una freccia fui ferita
che veleno avea d’amore:
restò l’alma, così, unita,
stretta in uno al suo Creatore;
io non voglio ormai altro amore,
poiché a Dio mi sono data,
e il mio Amato è sol per me,
com’io son per il mio Amato.



4. COLLOQUIO AMOROSO

Si el amor que me tenéis,
Dios mío, es como el que os tengo;
Decidme: ¿en qué me detengo?
o Vos, ¿en qué os detenéis?
- Alma, ¿qué quieres de Mí?
- Dios mío, no más que verte.
- ¿Y qué temes más de ti?
- Lo que más temo es perderte.
Un alma en Dios escondida.
¿qué tiene que desear,
sino amar y más amar,
y, en amor toda encendida,
tornarte de nuevo a amar?

Un amor que ocupe os pido,
Dios mío, mi alma y os tenga,
para hacer un dulce nido,
adonde más la convenga.

Se l’amor che mi portate,
Dio, somiglia al mio per voi,
dite a me, perché mi indugio?
E perché indugiate voi?
- Alma mia, che vuoi da me?
- O mio Dio, solo vederti.
- E che temi più di te?
- Io, di perderti più temo.
Quando in Dio è raccolta un’alma,
che può altro desiare,
tranne amare e ancor più amare,
ed immersa in quest’amore
ad amare ritornare?

Un completo amor vi chiedo,
Dio, che l’alma vi possegga,
sì che faccia un dolce nido
dove a lei più si convenga.


5. FELICITÀ DI CHI AMA DIO

Dichoso el corazón enamorado,
que en solo Dios ha puesto el pensamiento;
por El renuncia a todo lo criado,
y en El halla su gloria y su contento;
aun de sí mismo vive descuidado
porque en su Dios está todo su intento;
y así alegre pasa y muy gozoso
las ondas de este mar tempestuoso.

Fortunato quel cuore innamorato,
che solo in Dio riposto ha il suo pensiero.
Per lui rinuncia omai a tutto il creato,
e trova in lui sua gloria e suo contento.
Perfino di se stesso vive obliato,
tutto nel suo Signore concentrato,
e così passa in gioia ed in letizia
l’onde di questo mare procelloso.


6. DAVANTI ALLA BELLEZZA DI DIO

¡Oh hermosura que excedéis
a todas las hermosuras!
Sin herir, dolor hacéis,
y sin dolor deshacéis
el amor de las criaturas.

¡Oh ñudo que así juntáis
dos cosas tan desiguales,
no sé por qué os desatáis,
pues atado fuerza dais
a tener por bien los males!

Quien no tiene ser juntáis
con el Ser que no se acaba;
sin acabar acabáis,
sin tener que amar amáis,
engrandecéis nuestra nada.

O Bellezza ben più eccelsa
di qualunque altra bellezza!
Soffrir fate e non ferite,
né rimpianto lasciate
dell’amor per le creature.

Come un nodo insieme unite
cose molto disparate.
Perché – io chiedo – vi slegate,
se, legato, forza date
di stimare un bene i mali?

Chi è senz’essere voi unite
ad un Essere infinito;
senza aver fine, finite;
chi non merita anco amate;
fate grande il nostro niente.


7. LAMENTI DELL’ESILIO

¡Cuán triste es, Dios mío,
la vida sin Ti!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Carrera muy larga
es la de este suelo;
morada penosa,
muy duro destierro.
¡Oh Dueño adorado,
sácame de aquí!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Lúgubre es la vida,
amarga en extremo:
que no vive el alma
que está de Ti lejos.
¡Oh dulce bien mío,
que soy infeliz!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

¡Oh muerte, benigna
socorre mis penas!
Tus golpes son dulces,
que al alma libertan.
¡Qué dicha, mi Amado,
estar junto a Ti!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

El amor mundano
apega a esta vida;
el amor divino
por la otra suspira.
Sin Ti, Dios eterno,
¿quién puede vivir?
Ansiosa de verte,
deseo morir.

La vida terrena
es continuo duelo;
vida verdadera,
la hay sólo en el cielo.
Permite, Dios mío,
Que viva yo allí.
Ansiosa de verte,
deseo morir.

¿Quién es el que teme
la muerte del cuerpo,
si con ella logra
un placer inmenso?
¡Oh, sí: el de amarte,
Dios mío, sin fin!
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Mi alma afligida
gime y desfallece.
¡Ay!, ¿quién de su amado
puede estar ausente?
Acabe ya, acabe,
aqueste sufrir.
Ansiosa de verte,
deseo morir.

El barbo cogido
en doloso anzuelo
encuentra en la muerte
el fin del tormento.
¡Ay!, también yo sufro,
bien mío, sin Ti.
Ansiosa de verte,
deseo morir.

En vano mi alma
te busca, ¡oh mi Dueño!
Tú, siempre invisible,
no alivias su anhelo.
¡Ay!, esto la inflama,
hasta prorrumpir:
Ansiosa de verte,
deseo morir.

¡Ay!, cuando te dignas
entrar en mi pecho,
Dios mío, al instante
el perderte temo.
Tal pena me aflige,
que me hace decir:
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Haz, Señor, que acabe
tan larga agonía.
Socorre a tu sierva,
que por Ti suspira.
Rompe aquestos hierros,
y sea feliz:
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Mas no, Dueño amado:
que es justo padezca:
que espíe mis yerros,
mis culpas inmensas.
¡Ay!, logren mis lágrimas
te dignes me oír:
Ansiosa de verte,
deseo morir.

Ben triste è, Dio mio,
star lungi da te!
Bramando vederti,
aspiro a morire.

È lunga la strada
di questo cammino,
dimora penosa,
esilio assai duro.
Signore adorato,
fuor traimi da qui!
Bramando vederti,
aspiro a morire.

Funesta è la vita,
amara in estremo,
ché l’alma non vive
s’è lungi da te.
Oh, dolce mio bene,
son tanto infelice!
Bramando vederti,
aspiro a morire.

Oh, morte benigna,
soccorri a tal pena!
Son dolci i tuoi colpi,
ché affrancano l’alma.
Qual gioia, mio Amato,
congiungermi a te!
Bramando vederti,
aspiro a morire.

L’amore mondano
fa amar questa vita;
l’amore divino
per l’altra sospira.
Se manchi, Dio eterno,
chi viver può mai?
Bramando vederti,
aspiro a morire.

La vita terrena
è un duolo continuo,
l’autentica vita
è solo nel Cielo.
Concedi, mio Dio,
ch’io pur viva lì.
Bramando vederti,
aspiro a morire.

Chi può aver paura
che il corpo si muoia,
se ciò gli procura
immenso contento?
Sì, quello d’amarti,
Dio mio, senza fine.
Bramando vederti,
aspiro a morire.

L’afflitta alma mia
qui geme e vien meno.
Chi, ohimè!, dal suo Amato
può viver lontano?
Sia fine, sia fine
a questo soffrire.
Bramando vederti,
aspiro a morire.

Il barbo ch’è preso
con amo insidioso,
consegue, morendo,
la fin del tormento.
Oh! soffro pur io,
mio Ben, senza te;
bramando vederti,
aspiro a morire.

È vano che l’alma
ti cerchi, Signore;
tu, ognora invisibil,
non calmi il suo anelo.
Oh! questo la infiamma,
finché erompe a dire:
bramando vederti,
aspiro a morire.

Oh! Quando ti degni
d’entrar nel mio petto,
Dio mio, in un istante
di perderti temo.
Tal pena mi affligge
e ancor mi fa dire:
bramando vederti,
aspiro a morire.

Signor, fa’ cessare
sì lunga agonia,
soccorri tal serva
che te sol desia.
Infrangi i suoi ceppi,
e possa gioire.
Bramando vederti,
aspiro a morire.

Ma no, Signor mio,
è giusto ch’io peni,
ch’espii i miei falli,
le colpe mie grandi.
Per queste mie lacrime
sol degnati udire
che bramo vederti e
aspiro a morire.



8. CERCANDO DIO

Alma, buscarte has en Mí,
y a Mí buscarme has en ti.

De tal suerte pudo amor,
alma, en Mí te retratar,
que ningún sabio pintor
supiera con tal primor
tal imagen estampar.

Fuiste por amor criada
hermosa, bella y así
en mis entrañas pintada;
si te perdieres, mi amada,
alma, buscarte has en Mí.

Que yo sé que te hallarás
en mi pecho retratada,
que si te ves, te holgarás,
viéndote tan bien pintada.


Y si acaso non supieres
dónde me hallarás a Mí,
no andes de aquí para allí.
Si no, si hallarme quisieres,
a Mí buscarme has en ti.

Porque tú eres mi aposento,
eres mi casa y morada,
y así llamo en cualquier tiempo,
si hallo en tu pensamiento
estar la puerta cerrada.

Fuera de ti no hay buscarme,
porque para hallarme a Mí
bastará sólo llamarme;
que a ti iré sin tardarme,
y a Mí buscarme has en ti.

Alma, in me devi cercarti,
così me cercare in te.

In tal guisa poté amore,
alma, in me effigiare te,
che giammai nessun pittore
con pari arte mai saprebbe
la tua immagine ritrar.

A crearti fu l’Amore
di sovrana beltà adorna:
così posta nel mio cuore,
se tu, amata, ti perdessi,
solo in me devi cercarti.

Perché so che hai da trovarti
nel mio petto ormai effigiata,
e così al vivo ritratta,
che sarà gioia il vederti
tanto ben raffigurata.

E se poi più non sapessi
dove me trovar potessi,
non andar di qua e di là,
ma se inver vuoi rintracciarmi,
solo in te devi cercarmi.

In te, infatti, è il mio soggiorno,
è la casa dove dimoro;
così io busso quando voglio,
se nel tuo pensiero trovo
porta chiusa all’amor mio.

Fuor di te non mi cercare,
perché per trovare me,
basterà solo chiamarmi,
e sarò tosto da te;
solo in te devi cercarmi.



9. EFFICACIA DELLA PAZIENZA

Nada te turbe
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta.
Solo Dios basta.

Niente ti turbi
né ti sgomenti,
tutto dilegua,
Dio non si muta.
Con la pazienza
tutto si ottiene;
con Dio nel cuore
non manca mai nulla:
solo Dio basta.



10. VERSO LA PATRIA

Caminemos para el Cielo,
Monjas del Carmelo.

Vamos muy mortificadas,
humildes y despreciadas,
dejando la honra en el suelo,
Monjas del Carmelo.

Al voto de la obediencia
vamos: no haya resistencia;
que es nuestro blanco y consuelo,
Monjas del Carmelo.

La pobreza es el camino,
el mismo por donde vino
nuestro Emperador al suelo,
Monjas del Carmelo.

No deja de nos amar
nuestro Dios, y nos llamar:
sigámosle sin recelo,
Monjas del Carmelo.

En amor se está abrasando
aquel que nació temblando,
envuelto en humano velo,
Monjas del Carmelo.

Vámonos a enriquecer,
a donde nunca ha de haber
pobreza ni desconsuelo,
Monjas del Carmelo.

Y al padre Elías siguiendo,
nos vamos contradiciendo
con su fortaleza y celo,
Monjas del Carmelo.

Nuestro querer renunciado,
procuremos el doblado
espíritu de Eliseo,
Monjas del Carmelo.

Camminiamo verso il cielo,
o sorelle del Carmelo.

Andiam noi mortificate
assai umili e spregiate,
non cerchiamo alcun sollievo,
o sorelle del Carmelo.

Adempiamo l’obbedienza
senza opporre resistenza,
è il fin nostro e il nostro bene,
o sorelle del Carmelo.

Nostra via è la povertà,
quella stessa per cui venne
il supremo Re del cielo,
o sorelle del Carmelo.

Non mai cessa dall’amarci
il Dio nostro, e dal chiamarci,
seguiam lui senza timore,
o sorelle del Carmelo.

Arde ormai tutto d’amore
quei che nacque un dì tremando,
ricoperto d’uman velo,
o sorelle del Carmelo.

Andiam dunque ad arricchirci
dove mai si può trovare
povertade né sconforto,
o sorelle del Carmelo.

Imitando il padre Elia,
a noi stesse ci opporremo
con la sua forza e il suo zelo,
o sorelle del Carmelo.

Rinunciando al nostro arbitrio,
d’Eliseo lo spirto doppio
procuriamo d’ottenere,
o sorelle del Carmelo.



11. PER LA NASCITA DI GESÙ

¡Ah, pastores que veláis
por guardar vuestro rebaño!
Mirad que os nace un Cordero,
Hijo de Dios soberano.

Viene pobre y despreciado,
comenzadle ya a guardar;
que al lobo os lo ha de llevar,
sin que le hayamos gozado.
Gil, dame acá aquel cayado
que no me saldrá de mano,
no nos lleven el Cordero:
¿No ves que es Dios soberano?

- ¡Soncas!, que estoy aturdido,
de gozo y de penas junto.
- Si es Dios el que hoy ha nacido,
¿cómo puede ser difunto?
- ¡Oh, que es hombre también junto,
la vida estará en su mano!
Mirad que es este Cordero
Hijo de Dios soberano.

No sé para qué le piden,
pues le dan después tal guerra.
- Mía fe, Gil, mejor será
que se nos torne a su tierra.
- Si el pecado nos destierra,
y está el bien todo en su mano,
ya que ha venido, padezca
este Dios tan soberano.

Poco te duele su pena:
¡oh cómo es cierto que al hombre,
cuando nos viene provecho,
el mal ajeno se asconde!
- ¿No ves que gana renombre
de Pastor de gran rebaño?
- Con todo, es cosa muy fuerte
que muera Dios soberano.

O pastori che vegliate
alla guardia delle greggi,
ecco, è nato a voi un Agnello,
ch’è figliuol del Dio sovrano!

Giunge povero e spregiato;
su, prendete a custodirlo,
perché il lupo può rapirlo,
senza che ne abbiam goduto.
- Dammi, Egidio, quel bastone;
dalla man non mi cadrà,
per salvare il nostro Agnello:
Vedi tu ch’è il Dio sovrano?

- Sai, son proprio sbalordito
di gran gioia e insiem di pena.
Se Dio è quei ch’oggi ci è nato,
come un dì potrà morire?
- Oh! se insieme egli è pur uomo,
la sua vita avrà in sua mano;
vedi, questo è il nostro Agnello,
il figliuol del Dio sovrano.

- Io non so perché volerlo,
per poi fargli tale guerra.
- In fé, Egidio, sarà meglio
che ci volga alla sua terra,
se il peccato è il nostro esilio
e sta il ben tutto in sua mano.
- Già che venne, allor patisca
questo Dio così sovrano.

- La sua pena a te non duole;
com’è vero che se all’uomo
un profitto da alcun viene,
l’altrui male a lui s’asconde!
- Ma così, gloria egli acquista
di Pastore d’un gran gregge.
- Eppure è cosa ben grave
che si muoia un Dio sovrano.



12. PER LA NASCITA DI GESÙ

Hoy nos viene a redimir
un zagal, nuestro pariente,
Gil, que es Dios omnipotente.

Por eso nos ha sacado
de prisión a Satanás.
Mas es pariente de Bras,
y de Menga y de Llorente.
¡Oh, que es Dios omnipotente!

- Pues, si es Dios, ¿cómo es vendido
y muere crucificado?
- ¿No ves que mató el pecado,
padeciendo el inocente?
Gil, que es Dios omnipotente.

- Mi fe, yo lo vi nacido,
y una muy linda zagala.
Pues si es Dios, ¿cómo ha querido
estar con tan pobre gente?
¿No ves que es Dios omnipotente?

- Déjate de esas preguntas.
- Miremos por le servir.
Y pues El viene a morir,
muramos con El, Llorente:
pues es Dios Omnipotente.

A redimerci oggi viene
un Pastor nostro parente:
è Dio, Egidio, onnipotente.

Tratti ci ha proprio per questo
dalle grinfie del demonio
ma parente egli è di Biagio,
di Domenico e Lorenzo,
oh, egli è Dio onnipotente!

- Ma se è Dio, può esser venduto
e morir confitto in croce?
- Così ucciso egli ha il peccato,
col morir, pur innocente.
È Dio, Egidio, onnipotente.

In fé mia, lo vidi nato
e con lui gentil Pastora.
- Ma se è Dio, come ha voluto
star fra tanto umìle gente?
Vedi ch’è Dio onnipotente?

- Lascia star queste domande
e pensiam solo a servirlo,
e poiché a morire ei viene,
noi con lui moriam, Lorenzo,
giacché egli è Dio onnipotente.



13. PER NATALE

Pues el amor
nos ha dado Dios,
ya no hay que temer:
Muramos los dos.

Danos el Padre
a su único Hijo;
hoy viene al mundo
en pobre cortijo.
¡Oh gran regocijo,
que ya el hombre es Dios!
No hay que temer:
Muramos los dos.

Mira, Llorente,
qué fuerte amorío:
viene el inocente
a padecer frío.
Deja un señorío,
en fin, como Dios:
Ya no hay que temer:
Muramos los dos.

Pues ¿cómo, Pascual,
hizo esa franqueza,
que tome un sayal,
dejando riqueza?
Mas, quiere pobreza,
sigámosle nos;
pues ya viene hombre,
muramos los dos.

Pues ¿qué le darán
por esta grandeza?
Grandes azotes
con mucha crudeza.
¡Oh qué gran tristeza
será para nos!
Si esto es verdad,
muramos los dos.

Pues ¿cómo se atreven,
siendo Omnipotente?
¿Y ha de ser muerto
de una mala gente?
Pues si eso es, Llorente,
hurtémosle nos.
- ¿No ves que él lo quiere?
Muramos los dos.

Poiché l’amore
ci ha dato Dio,
non più si tema,
moriamo entrambi.

Ci dona il Padre
suo Figlio, il solo:
viene oggi al mondo
in nuda stalla.
Oh, che gran gioia,
l’uomo è ormai Dio!
Non più si tema,
moriamo entrambi.

- Guarda, Lorenzo,
che vivo amore!
Viene, innocente,
freddo a patire;
lascia un gran regno,
quello di Dio,
non più si tema,
moriamo entrambi.

- Come, Pasquale,
fe’ a noi tal dono?
Prende il bigello
e lascia l’oro.
Povertà vuole,
andiam con lui;
viene a farsi uomo,
moriamo entrambi.

- Che gli daranno
per tal maestà?
- Molte frustate
con crudeltà.
- Che gran tristezza
sarà per noi!
Se questo è vero,
moriamo entrambi.

- Come osan tanto
s’è onnipotente?
Sarà ad ucciderlo
una ria gente.
- Allor, Lorenzo,
via, nascondiamolo.
- Ma è lui a volerlo,
moriamo entrambi.



14. PER LA NASCITA DEL BAMBINO DIVINO

Mi gallejo, mira quién viene.
- Angeles son, que ya viene el alba.

Hame dado un gran zumbido,
que parecía Cantillana.
Mira, Bras, que ya es de día;
vamos a ver la zagala.
Mi gallejo, mira quién viene.
- Angeles son, que ya viene el alba.

¿Es parienta del alcalde,
o quién es esta doncella?
- Ella es hija de Dios Padre,
relumbra como una estrella.
Mi gallejo, mira quién viene.
- Angeles son, que ya viene el alba.

Micael, guarda chi chiama.
- Sono gli angeli, ch’è l’alba.

Ho sentito un suon continuo
quasi a mo’ di cantilena.
Guarda, Biagio, ch’è ormai giorno
su, vediam la pastorella.
Micael, guarda chi chiama.
- Sono gli angeli, ch’è l’alba.

È parente dell’alcalde
o chi è questa donzella?
- Ella è figlia di Dio Padre,
e scintilla come stella.
Micael, guarda chi chiama.
- Sono gli angeli, ch’è l’alba.



15. PER LA CIRCONCISIONE

Vertendo está sangre,
¡Dominguillo, eh!
¡Yo no sé por qué!

- ¿Por qué – te pregunto -
hacen de él justicia,
pues que es inocente,
y no tiene malicia?
Tuvo gran codicia,
Yo no sé por qué,
de mucho amar-mé:
¡Dominguillo, eh!

Pues luego, en naciendo,
¿le han de atormentar?
- Sí, que está muriendo,
por quitar el mal.
¡Oh qué gran zagal
será, por mi fe!
¡Dominguillo, eh!

¿Tú no has mirado,
que es niño inocente?
Ya me lo han contado
Brasillo y Llorente.
- Gran inconveniente
será no amar-lé!
¡Dominguillo, eh!

Versando sta il sangue,
Domenico, vedi!
Ne ignoro il perché.

Perché, ti domando,
fan d’egli giustizia,
se è un innocente
e senza malizia?
Nutrì gran desio,
Ne ignoro il perché,
di tanto amor darmi
Domenico mio!

Così, appena nato,
l’han da tormentare?
- Eh, sì, perché ei muore
per vincere il male.
Oh, che gran Pastore
sarà, in fede mia!
Domenico, vero?

Tu visto non hai
ch’è un bimbo innocente?
- Già tutto m’han detto
Biagino e Lorenzo.
Gran danno per noi
sarà non amarlo.
Domenico mio!



16. ANCORA PER LA CIRCONCISIONE

Este niño viene llorando.
Mírale, Gil, que te está llamando.

Vino del cielo a la tierra
para quitar nuestra guerra.
Ya comienza la pelea,
su sangre está derramando:
Mírale, Gil, que te está llamando.

Fue tan grande el amorío,
que no es mucho estar llorando.
Que comienza a tener brío,
habiendo de estar mandando:
Mírale, Gil, que te está llamando.

Caro nos ha de costar,
pues comienza tan temprano
a su sangre derramar:
habremos de estar llorando.
Mírale, Gil, que te está llamando.

No viniera El a morir,
pues podía estarse en su nido.
- ¿No ves, Gil, que si ha venido,
es como león bramando?
Mírale, Gil, que te está llamando.

Dime, Pascual: ¿Qué me quieres,
que tantos gritos me das?
- Que le ames, pues te quiere,
y por ti está tiritando.
Mírale, Gil, que te está llamando.

Questo bimbo vien piangendo:
guarda, Egidio, che ti chiama.

Vien dal cielo sulla terra
per fugar la nostra guerra;
già comincia la battaglia,
il suo sangue sta versando,
guarda, Egidio, che ti chiama.

Così grande fu il suo amore,
che se piange è poca cosa.
Già dà prova di coraggio,
poiché a lui spetta il comando.
Guarda, Egidio, che ti chiama.

Ci dovrà costar ben caro
se comincia così presto
a versare per noi sangue:
sarà grande il nostro pianto.
Guarda, Egidio, che ti chiama.

Se a morire non veniva,
nel suo nido avrebbe or stanza.
Vedi, Egidio, che, venuto,
simil è a un leon ruggente?
Guarda, Egidio, che ti chiama.

Di’, Pasqual, che vuoi da me,
per gridarmi tanto contro?
- Che lo ami, giacché t’ama,
e per te sta lì tremando.
Guarda, Egidio, che ti chiama.



17. PER LA FESTA DELL’EPIFANIA

Pues que la estrella
es ya llegada,
vaya con los Reyes
la mi manada.

Vamos todos juntos
a ver al Mesías,
que vemos cumplidas
ya las profecías.
Pues en nuestros días
es ya llegada,
vaya con los Reyes
la mi manada.

Llevémosle dones
de grande valor,
pues vienen los Reyes
con tan gran hervor.
Alégrese hoy
nuestra gran zagala:
vaya con los Reyes
la mi manada.

No cures, Llorente,
de buscar razón,
para ver que es Dios
aqueste Garzón.
Dale el corazón
y yo esté empeñada:
vaya con los Reyes
la mi manada.

Poiché la gran stella
già è apparsa nel cielo,
unito ai Re Magi
vada anche il mio gregge.

Andiam tutti insieme
dal nostro Messia;
vediamo or compiuti
gli antichi presagi.
Poiché ai nostri giorni
comparsa è la stella.
unito ai Re Magi
vada anche il mio gregge.

Portiamogli doni
di raro valore,
ché vengono i Magi
con grande fervore.
Gioisca in tal giorno
la nostra Pastora!
Unito ai Re Magi
vada anche il mio gregge.

Lorenzo, ragioni
non darti a cercare,
per Dio ravvisare
in questo Bambino.
A lui da’ il tuo cuore,
e tal sia il mio impegno.
Unito ai Re Magi
vada anche il mio gregge.



18. ALLA CROCE

Cruz, descanso de mi vida:
Vos seáis la bien venida.

¡Oh bandera, en cuyo amparo
el más flaco será fuerte!
¡Oh vida de nuestra muerte!,
¡qué bien la has resucitado!
Al león has amansado,
pues por ti perdió la vida:
Vos seáis la bien venida.

Quien no os ama, está cautivo
y ajeno de libertad;
quien a Vos quiere allegar,
no tendrá en nada desvío.
¡Oh dichoso poderío,
donde el mal no halla cabida!:
Vos seáis la bien venida.

Vos fuistes la libertad
de nuestro gran cautiverio;
por Vos se reparó el mal
con tan costoso remedio.
Para con Dios fuiste medio
de alegría conseguida:
Vos seáis la bien venida.

Croce, grato riposo di mia vita,
che tu sia la benvenuta!

O bandiera, al cui riparo
il più debol sarà forte,
vita tu di nostra morte,
ché ben l’hai risuscitata!
Il leone tu hai ammansato,
ché per te perdé la vita:
che tu sia la benvenuta!

Chi non t’ama è come schiavo,
stranio ad ogni libertà;
ma chi vuol giungere a te
il cammin mai smarrirà.
O possanza venturosa,
dove il male non ha presa,
che tu sia la benvenuta!

Fosti tu la libertà
di gran nostra schiavitù;
fu il mio mal per te scontato
con rimedio sì costoso.
Fosti il pegno presso Dio
della gioia conseguita.
Che tu sia la benvenuta!



19. IL CAMMINO DELLA CROCE

En la cruz está la vida
y el consuelo,
y ella sola es el camino
para el cielo.

En la cruz està el Señor
de cielo y tierra,
y el gozar de mucha paz
aunque haya guerra.
Todos los males destierra
en este suelo:
y ella sola es el camino
para el cielo.

De la cruz dice la Esposa
a su Querido,
que es una palma preciosa
donde ha subido.
Y su fruto le ha sabido
a Dios del cielo:
y ella sola es el camino
para el cielo.

Es una oliva preciosa
la santa cruz,
que con su aceite nos unta
y nos da luz.
Alma mía, toma la cruz
con gran consuelo:
que ella sola es el camino
para el cielo.

Es la cruz el árbol verde
y deseado
de la Esposa, que a su sombra
se ha sentado
para gozar de su Amado,
el Rey del cielo:
y ella sola es el camino
para el cielo.

El alma que a Dios está
toda rendida,
y muy de veras del mundo
desasida,
la cruz le es Arbol de Vida
y de consuelo:
y un camino deleitoso
para el cielo.

Después que se puso en cruz
el Salvador,
en la cruz está la gloria,
y el honor;
y en el padecer dolor,
vida y consuelo,
y el camino más seguro
para el cielo.

Nella croce sta la vita
ed il conforto;
essa è l’unico cammino
per il cielo.

Nella croce sta il Signor
di cielo e terra,
sta la gioia tutta pace,
pur fra guerra.
Tutti i mali essa bandisce
dalla terra,
ed è l’unico cammino
per il cielo.

Della croce, l’alma dice
al suo Amato
ch’è preziosa quella palma
ov’è salita,
nel cui frutto ha assaporato
il Dio sovrano,
e ch’è l’unico cammino
per il cielo.

È un olivo di gran pregio
questa croce,
che ci unge col suo olio
e ci dà luce.
Alma mia, prendi la croce
e confortati,
ch’essa è l’unico cammino
per il cielo.

È la croce albero verde
e desiato
dalla Sposa, che a quell’ombra
s’è seduta,
per godere del suo Amato,
il Re supremo,
ed è l’unico cammino
per il cielo.

Per quell’alma che al suo Dio
s’è ormai abbandonata,
e dal mondo veramente
s’è staccata
essa è un albero di vita
e di conforto,
e un cammino dilettoso
per il cielo.

Dopo che si stese in croce
Il Salvatore,
nella croce sta la gloria
e il nostro onore,
e in soffrir duro dolore
vita e gioia,
e il cammino più sicuro
per il cielo.



20. ABBRACCIATE ALLA CROCE

Caminemos para el cielo,
Monjas del Carmelo.

Abracemos bien la cruz,
y sigamos a Jesús,
que es nuestro camino y luz
lleno de todo consuelo,
Monjas del Carmelo.

Si guardáis más que los ojos
la profesión de tres votos,
libraros de mil enojos,
de tristeza y desconsuelo,
Monjas del Carmelo.

El voto de la obediencia,
aunque es de muy alta ciencia,
jamás se le hace ofensa,
sino cuando hay resistencia:
¡De esto os libre el cielo!,
Monjas del Carmelo.

El voto de castidad,
con gran cuidado guardad;
a solo Dios desead,
y en El mismo os encerrad,
sin mirar cosa del suelo,
Monjas del Carmelo.

El que llaman de pobreza,
si se guarda con pureza,
está lleno de riqueza,
y abre las puertas del cielo,
Monjas del Carmelo.

Y si así lo hacemos,
los contrarios venceremos
y al fin descansaremos
con el que hizo tierra y cielo,
Monjas del Carmelo.

Camminiamo verso il cielo,
o sorelle del Carmelo.

Abbracciamo ben la croce
e teniam dietro a Gesù;
egli è a noi cammino e luce
e dator d’ogni sollievo,
o sorelle del Carmelo.

Se curate più degli occhi
l’osservanza dei tre voti,
mille pene eviterete,
la tristezza e lo sconforto,
o sorelle del Carmelo.

Quanto al voto d’obbedienza,
benché sia d’alta mai scienza,
non riceve alcuna offesa
se non trova resistenza.
Vi preservi d’essa il cielo,
o sorelle del Carmelo.

La promessa d’esser caste
rispettate con gran cura.
Solo Dio desiderate
e in lui sol vi concentrate.
senza aver più l’occhio a terra,
o sorelle del Carmelo.

Quello, infin, di povertà,
se si osserva con purezza,
sovrabbonda di ricchezza
e le porte apre del cielo,
o sorelle del Carmelo.

Ciò facendo con gran zelo,
gli avversari vinceremo
e alla fin riposeremo
con chi fece terra e cielo,
o sorelle del Carmelo.



21. A SANT’ANDREA

Si el padecer con amor
puede dar tan gran deleite.
¿qué gozo no dará el verte?

¿Qué será cuando veamos
a la eterna Majestad,
pues de ver Andrés la cruz,
se pudo tanto alegrar?
¡Oh que no puede faltar
en el padecer deleite!
¿Qué gozo no dará el verte?

El amor cuando es crecido
no puede estar sin obrar,
ni el fuerte sin pelear
por amor de su querido.
Con esto la abrá vencido,
Y querrá que en todo acierte:
¿Qué gozo no dará el verte?

Pues todos temen la muerte,
¿cómo te es dulce el morir?
- ¡Oh, que voy para vivir
en más encumbrada suerte!
¡Oh mi Dios, que con tu muerte
al más flaco hiciste fuerte!
¿Qué gozo no dará el verte?

¡Oh cruz, madero precioso,
lleno de gran majestad!
Pues, siendo de despreciar,
tomaste a Dios por Esposo,
a ti vengo muy gozoso,
sin merecer el quererte:
¿Esme muy gran gozo el verte?

Se il soffrire con amore,
può causar sì gran diletto,
qual darà gioia il mirarti!

Che sarà quando vedremo
quell’eterna Maestà,
se la croce Andrea al vedere
poté tanto gaudio avere?
Oh, poiché non può mancare
il diletto nel penare,
qual darà gioia il mirarti!

L’amor, quando è già avanzato,
non può star senza operare,
né, chi è forte, non pugnare,
per amore del suo Amato.
Così avrà battaglia vinta,
ciò a cui aspira avendo in premio
qual darà gioia il mirarti!

Se ciascun teme la morte,
come a te dolce è il morire?
Oh io vado ad aver vita
in ben sorte più elevata.
Oh, mio Dio! Con la tua morte
tu rendesti il debol forte
qual darà gioia il mirarti!

Croce, legno assai prezioso,
pieno d’alta maestà
giacché, essendo da spregiare,
Dio prendesti per tuo sposo,
vengo a te di gaudio piena,
senza degna esser d’amarti.
Grande gioia m’è il mirarti.



22. A SANT’ILARIONE

Hoy ha vencido un guerriero
al mundo y sus valedores.
Vuelta, vuelta, pecadores,
sigamos este sendero.

Sigamos la soledad,
y no queramos morir,
hasta ganar el vivir
en tan subida pobreza.
¡Oh qué grande es la destreza
de aqueste nuestro guerrero!
Vuelta, vuelta, pecadores,
sigamos este sendero.

Con armas de penitencia
ha vencido a Lucifer.
Combate con la paciencia,
ya no tiene que temer.
Todos podemos valer,
siguiendo a este caballero.
Vuelta, vuelta, pecadores,
sigamos este sendero.

No ha tenido valedores;
abrazóse con la cruz.
Siempre en ella hallamos luz,
pues la dio a los pecadores.
¡Oh qué dichosos amores
tuvo este nuestro guerrero!
Vuelta, vuelta, pecadores,
sigamos este sendero.

Ya ha ganado la corona,
y se acabó el padecer,
gozando ya el merecer
con muy encumbrada gloria.
¡Oh venturosa victoria
de nuestro fuerte guerrero!
Vuelta, vuelta, pecadores,
sigamos este sendero.

Vinto il mondo oggi ha un guerriero,
e del mondo i difensori,
date volta, peccatori,
e seguiam questo sentiero.

Solitudine cerchiamo
e morir non desiamo,
pria di viver meritare
in sì alta povertà.
Oh, che grande abilità
mostra tal nostro guerriero!
Date volta, peccatori,
e seguiam questo sentiero.

Col ricorso a penitenza
egli ha vinto il rio demonio;
la sua arma è la pazienza,
né pertanto ha da temere.
Possiam tutti esser valenti,
se imitiam tal cavaliere.
Date volta, peccatori,
e seguiam questo sentiero.

Non ha avuto difensori
e abbracciato s’è alla croce:
sempre in essa troviam luce,
ché la diede ai peccatori.
Oh, che amore venturoso
ebbe tal nostro guerriero!
Date volta, peccatori,
e seguiam questo sentiero.

Già egli ha vinto la corona,
e finito è ormai il patire;
gode quel che ha meritato
nella gloria più sublime.
Oh, vittoria venturosa
d’un ardito tal guerriero!
Date volta, peccatori,
e seguiam questo sentiero.



23. A SANTA CATERINA MARTIRE

¡Oh gran amadora
del eterno Dios.
Estrella luciente,
amparadnos Vos!

Desde tierna edad
tomastes Esposo.
Fue tanto el amor,
que no os dio reposo.
Quien es temeroso,
no se llegue a Vos,
si estima la vida
y el morir por Vos.

Mirad los cobardes
aquesta doncella,
que no estima el oro
ni verse tan bella.
Metida en la guerra
de persecución,
para padecer
con gran corazón.

Más pena le da
vivir sin su Esposo;
y así, en los tormentos
hallaba reposo.
Todo le es gozoso,
y quería morir,
pues que con la vida
no puede vivir.

Las que pretendemos
gozar de su gozo,
nunca nos cansemos
por hallar reposo.
¡Oh engaño engañoso!
y que sin amor
es querer sanar
viviendo el dolor.

O amante sublime
di questo Dio eterno,
lucente a noi stella,
porgeteci aiuto!

In tenera età
sceglieste lo Sposo;
fu tanto l’amore,
da non dar riposo.
Chi è timoroso
stia lungi da voi,
non chi il viver stima
e morte per voi.

Guardate, codardi,
codesta donzella,
che l’oro non pregia
né l’esser sì bella.
In guerra implicata
di persecuzione,
fu pronta a patire
con tutto il suo cuore.

Però le dà pena
mancar del suo Sposo,
così nei tormenti
trova ella riposo:
allegrasi d’essi,
già morte desìa,
perché, qui vivendo,
davvero non vive.

Se noi pretendiamo
gioir del suo gaudio,
giammai procuriamo
d’avere riposo.
Oh, inganno fallace,
che senza l’amore
si voglia sanare,
vivendo, il dolore!



24. PER LA VESTIZIONE DI SUOR JERÓNIMA DE LA ENCARNACIÓN

- ¿Quién os trajo acá, donzella,
del valle de la tristura?

- Dios y mi buena ventura.

- Chi vi trasse qui, donzella,
dalla valle di tristezza?

- Iddio fu, e buona sorte.



25. PER LA VESTIZIONE DI SUOR ISABEL DE LOS ANGELES

Germana, por que veléis,
os han dado hoy este velo;
y no os va menos que el cielo;
por eso, no os descuidéis.

Aqueste velo gracioso
os dice que estéis en vela,
guardando la centinela,
hasta que venga el Esposo.
Que como ladrón famoso,
vendrá cuando no penséis;
por eso, no os descuidéis.

No sabe nadie a cuál hora;
si en la vigilia primera,
o en la segunda o tercera,
todo cristiano lo ignora.
Pues velad, velad, hermana,
no os roben lo que tenéis;
por eso, no os descuidéis.

En vuestra mano encendida
tened siempre una candela,
y estad con el velo en vela,
las renes muy bien ceñidas.
No estéis siempre amodorrida;
catad que peligraréis;
por eso, no os descuidéis.

Tened olio en la aceitera
de obras y merecer,
para poder proveer
la lámpara, que no muera.
Porque quedaréis de fuera,
si entonces no la tenéis;
por eso, no os descuidéis.

Nadie os le dará prestado;
y si lo vais a comprar,
podríaseos tardar,
y el Esposo haber entrado.
Y desque una vez cerrado,
no hay entrar, aunque llaméis;
por eso, no os descuidéis.

Tened continuo cuidado
de cumplir como alma fuerte,
hasta el día de la muerte,
lo que habéis hoy profesado.
Porque, habiendo así velado,
con el Esposo entraréis;
por eso, no os descuidéis.

O sorella, per vegliare
vi hanno dato questo velo,
e si tratta ben del cielo,
sì che in guardia occorre stare.

Il leggiadro vostro velo
dice a voi di stare in veglia,
di montar la sentinella,
fino a che lo Sposo venga.
Ei, a ladron famoso pari,
verrà quando non pensate,
sì che in guardia occorre stare.

Non si sa l’ora in cui venga,
se iniziando voi la veglia,
ovver dopo, o ancor più tardi,
non lo sa nessun cristiano.
Su, vegliate, su, sorella,
perché a voi non rubin niente;
sì che in guardia occorre stare.

Nella vostra mano accesa
sempre abbiate una candela;
sotto il velo state in veglia,
con le reni avvolte bene.
Mai non siate sonnolenta,
per non mai pericolare:
sì che in guardia occorre stare.

Olio abbiate nell’ampolla,
olio d’opere e virtù,
per poterne provvedere
la lucerna, onde non muoia,
giacché fuori resterete,
se, al bisogno, non l’avrete:
sì che in guardia occorre stare.

Niuno a voi lo presterà,
e se andate ad acquistarlo,
si potrebbe a voi far tardi
e lo Sposo esser già entrato.
S’ei la porta avrà serrato,
al chiamar non s’aprirà,
sì che in guardia occorre stare.

Cura assidua sia la vostra
d’adempir con alma forte
fino al giorno della morte
ciò che avete or professato,
perché, avendo ben vegliato,
con lo Sposo ingresso avrete,
sì che in guardia occorre stare.



26. PER LA PROFESSIONE DI ISABEL DE LOS ANGELES

Sea mi gozo en el llanto,
sobresalto mi reposo,
mi sosiego doloroso,
y mi bonanza el quebranto.

Entre borrascas mi amor,
y mi regalo en la herida,
esté en la muerte mi vida,
y en desprecios mi favor.

Mis tesoros en pobreza
y mi triunfo en pelear,
y mi descanso en trabajar
y mi contento en tristeza.

En la oscuridad mi luz,
mi grandeza en puesto bajo,
de mi camino el atajo,
y mi gloria sea la cruz.

Mi honra el abatimiento
y mi palma el padecer,
en las menguas mi crecer
y en menoscabos mi aumento.

En el hambre mi hartura,
mi esperanza en el temor,
mis regalos en pavor,
mis gustos en amargura.

En olvido mi memoria,
mi alteza en humillación,
en bajeza mi opinión,
en afrenta mi victoria.

Mi lauro esté en el desprecio,
en las penas mi afición,
mi dignidad sea el rincón,
y la soledad mi aprecio.

En Cristo mi confianza
y de El solo mi asimiento,
en sus cansancios mi aliento,
en su imitación mi holganza.

Aquí estriba mi firmeza,
aquí mi seguridad,
la prueba de mi verdad,
la muestra de mi firmeza.

Sia la gioia mia nel pianto,
un sussulto il mio riposo,
la mia pace, dolorosa,
la mia calma, abbattimento.

Fra tempeste, l’amor mio,
il mio gaudio nelle piaghe,
la mia vita nella morte,
e in disprezzi il mio conforto.

Mio tesor, la povertà,
e il trionfo mio, lottare,
il riposo, lavorare,
la tristezza il mio contento.

Fra le tenebre abbia io luce,
la grandezza in loco umile,
sia il cammin la scorciatoia
e mia gloria sia la croce.

Il mio onor l’avvilimento,
la mia palma il patimento,
nelle perdite l’aumento,
nel discredito il guadagno.

Nella fame, sazietà,
la speranza nel timore,
il piacer nel batticuore,
senta dolce quel ch’è amaro.

Nell’oblio la mia memoria,
la mia altezza in umiltà,
la mia fama in abiezione,
negli oltraggi la vittoria.

La mia gloria nel disprezzo,
nelle pene il mio diletto,
dignità, solo un cantuccio,
solitudin ciò che apprezzo.

Abbia in Cristo ogni fiducia
e m’aggrappi solo a lui;
trovi forza in sue fatiche
e, imitandolo, letizia.

In lui poggia mia fermezza,
in lui sta mia sicurezza
del mio cuore veritiero
è in lui segno e di mia fermezza.



27. PER UNA PROFESSA

¡Oh!, dichosa tal zagala,
que hoy se ha dado a un tal Zagal,
que reina y ha de reinar.

Venturosa fue su suerte,
pues mereció tal Esposo.
Ya yo, Gil, estoy medroso:
no la osaré más mirar;
pues ha tomado marido
que reina y ha de reinar.

- Pregúntale qué le ha dado
para que lleve a su aldea.
- El corazón le he entregado
muy de buena voluntad.
- ¡Mi fe!, poco le has pagado,
que es muy hermoso el Zagal,
que reina y ha de reinar.

- Si más tuviera más diera:
- ¿Por qué le avisas, carillo?
- Tomemos el cobanillo,
sírvanos, deja sacar;
pues ha tomado marido
que reina y ha de reinar.

- Pues vemos lo que dio ella,
¿qué le ha de dar el Zagal?
- Con su sangre la ha comprado:
¡Oh qué precioso caudal!
y dichosa tal zagala
que contenta a este Zagal.

- Mucho la debió de amar,
pues le dio tan gran tesoro.
- ¿No ves que se lo da todo,
hasta el vestir y calzar?
Mira que es ya su marido
que reina y ha de reinar.

- Bien será que la tomemos
para este nuestro rebaño,
y que la regocijemos
para ganar su amistad;
pues ha tomado marido
que sin fin ha de reinar.

Oh, felice pastorella,
che si è data a un tal Pastore,
quei che regna e regnerà!

Ebbe sorte venturosa
meritando tale Sposo:
sono, Egidio, or timoroso,
né guardarla più oserò,
poiché ha preso per suo Sposo
quei che regna e regnerà!

Chiedi a lei quel che gli ha dato
da portare al suo villaggio.
Il suo cuor gli ha consacrato
e di piena volontà.
In fé, un ben poco pagato,
ché assai bello è tal Pastore,
quei che regna e regnerà!

Più, potendo, dato avrebbe;
perché, amico, la censuri?
Su, pigliam questo paniere,
vorrà certo farci doni
poiché ha preso per suo Sposo
quei che regna e regnerà!

Noi vediam quel ch’ella ha dato;
e il Pastor che a lei darà?
Col suo sangue l’ha comprata.
O preziosa inver ricchezza
e felice la pastora
ch’è piaciuta a un tal Pastore!

Grandemente dové amarla,
se un sì gran tesor le diede.
Vedi tu che le dà tutto,
anche l’abito e il calzare?
Ma pensiam ch’è ormai il suo Sposo,
quei che regna e regnerà!

Sarà ben che la prendiamo
come scorta al nostro gregge,
e che festa le facciamo
per aver la sua amistà,
poiché ha preso per suo Sposo
quei che regna e regnerà!



28. PER UNA PROFESSIONE

¡Oh qué bien tan sin segundo!
¡Oh casamiento sagrado!
Que el Rey de la Majestad
haya sido el desposado.

¡Oh qué venturosa suerte
os estaba aparejada!:
¡que os quiera Dios por amada!
¡y haos ganado con su muerte!
En servirle estad muy fuerte,
pues que lo habéis profesado.
Que el Rey de la Majestad
es ya vuestro desposado.

Ricas joyas os dará
este Esposo, Rey del cielo;
daros ha mucho consuelo,
que nadie os lo quitará.
Y, sobre todo, os dará
un espíritu humillado;
es Rey y bien lo podrá,
pues quiere hoy ser desposado.

Más os dará este Señor:
un amor tan santo y puro,
que podréis, yo os lo aseguro,
perder al mundo el temor,
y al demonio, muy mejor,
porque hoy queda maniatado.
Que el Rey de la Majestad
ha sido hoy el desposado.

Oh, che bene senza pari,
matrimonio sacrosanto,
poiché Iddio, maestà sovrana,
divenuto è vostro Sposo!

Oh, che sorte fortunata
vi era stata preparata,
Dio volervi per amata,
con sua morte guadagnarvi!
Siate forte nel servirlo,
or vi siete a ciò impegnata,
poiché Iddio, maestà sovrana,
divenuto è vostro Sposo!

Ricche gioie vi darà
questo Sposo, Re del cielo;
vi darà grande conforto,
che nessun rapir potrà.
Soprattutto vi darà
uno spirto d’umiltà.
Egli è Re, può certo farlo,
se oggi vuole esservi Sposo.

Tal Signore vi darà
un amor sì santo e puro
che potrete, vi assicuro,
non più aver timor del mondo,
e assi meno del demonio,
che oggi resta ammanettato,
poiché Iddio, maestà sovrana,
divenuto è vostro Sposo!



29. PER UNA PROFESSIONE

Todos los que militáis
debajo de esta bandera,
ya no durmáis, no durmáis,
pues que no hay paz en la tierra.

Si como capitán fuerte
quiso nuestro Dios morir,
comencémosle a seguir,
pues que le dimos la muerte.
¡Oh qué venturosa suerte
se le siguió de esta guerra!
Ya no durmáis, no durmáis,
pues Dios falta de la tierra.

Con grande contentamiento
se ofrece a morir en cruz
por darnos a todos luz
con su grande sufrimiento.
¡Oh glorioso vencimiento!
¡Oh dichosa aquesta guerra!
Ya no durmáis, no durmáis,
pues Dios falta de la tierra.

¡No haya ningún cobarde!
¡Aventuremos la vida!
Pues no hay quien mejor la guarde
que el que la da por perdida.
Pues Jesús es nuestra guía,
y el premio de aquesta guerra.
Ya no durmáis, no durmáis,
porque no hay paz en la tierra.

Ofrezcámonos de veras
a morir por Cristo todas,
y en las celestiales bodas
estaremos placenteras.
Sigamos esta bandera,
pues Cristo va en delantera.
No hay qué temer, no durmáis,
pues que no hay paz en la tierra.

Tutti voi che militate
sotto tal sacra bandiera,
non dormite, or, non dormite,
ché non c’è più pace in terra.

Se da strenuo capitano
volle il nostro Dio morire,
cominciamo ora a seguirlo,
ché noi fummo a dargli morte.
Oh, qual sorte venturosa
scaturita è da tal guerra;
non dormite, or, non dormite,
ché Dio manca dalla terra.

Con estremo suo contento
ei s’offrì a morire in croce,
per donare a tutti luce
con il grande suo tormento.
Oh, gloriosa tal vittoria!
Oh, felice questa guerra!
Non dormite, or, non dormite,
ché Dio manca dalla terra.

Non ci sia nessun codardo,
arrischiamo pur la vita,
ché nessun meglio la serba
di chi l’offre per perduta.
È Gesù la nostra guida
Ed il premio di tal guerra;
non dormite, or, non dormite,
ché non c’è più pace in terra.

Con gran cuor facciamo offerta
di morir tutte per Cristo;
così in nozze celestiali,
noi sarem di gioia piene.
Teniam dietro a tal bandiera,
poiché Cristo ci precede;
non temete e vigilate,
ché non c’è più pace in terra.


30. PER UNA PROFESSIONE

Pues que nuestro Esposo
nos quiere en prisión,
a la gala gala
de la relisión.

¡Oh qué ricas bodas
ordenó Jesús!
Quiérenos a Todas,
y danos su luz.
Sigamos la cruz
con gran perfección:
a la gala gala
de la relisión.

Este es el estado
de Dios escogido,
con que del pecado
nos ha defendido.
Hanos prometido
la consolación
si nos alegramos
en esta prisión.
A la gala gala
de la relisión.

Darnos ha grandezas
en la eterna gloria,
si por sus riquezas
dejamos la escoria
que hay en este mundo
y su perdición.
A la gala gala
de la relisión.

¡Oh qué cautiverio
de gran libertad!
Venturosa vida
para eternidad.
No quiero librar
ya mi corazón.
A la gala gala
de la relisión.

Poiché il nostro Sposo
ci vuole in prigione,
moviamo alla festa
de la Religione.

Che ricche mai nozze
dispose Gesù!
Ci ama egli tutte,
ci dà la sua luce.
Seguiamo la croce
con gran perfezione;
moviamo alla festa
de la Religione.

È questo lo stato
prescelto da Dio,
con cui dal peccato
difesa ci ha dato;
promessa ci ha fatto
di consolazione,
se noi ci allegriamo
di questa prigione.
Moviamo alla festa
de la Religione.

Darà a noi grandezze
d’eterna, alma gloria,
se per sue ricchezze
lasciamo la scoria
di questo reo mondo,
la sua perdizione.
Moviamo alla festa
de la Religione.

Oh, qual prigionia
di gran libertà!
Oh, vita felice
per l’eternità!
Non voglio che il cuore
più libero sia,
moviamo alla festa
de la Religione.



31. CONTRO CERTI ANIMALETTI MOLESTI

Pues nos dais vestido nuevo,
Rey celestial,
librad de la mala gente
este sayal.

La Santa
Hijas, pues tomáis la cruz,
tened valor;
y a Jesús, que es vuestra luz,
pedid favor;
El os será defensor
En trance tal.

Todas
Librad de la mala gente
este sayal.

La Santa
Inquieta este mal ganado
en oración,
y al ánimo mal fundado
en devoción.
Mas Dios en el corazón
tened igual.

Todas
Librad de la mala gente
este sayal.

La Santa
Pues vinisteis a morir,
no desmayéis;
y de gente tan cevil
no temeréis.
Remedio en Dios hallaréis
En tanto mal.e

Todas
Pues nos dais vestido nuevo,
Rey celestial,
librad de la mala gente
este sayal.

Se nuovo abito ci date,
Re del cielo,
liberate da ria gente
questo saio.

La Santa
Presa ormai la croce,
figlie, forza abbiate,
e Gesù, ch’è vostra luce,
supplicate.
Sarà il vostro difensore
in tal frangente.

Tutte
Liberate da ria gente
questo saio.

La Santa
È un rio gregge che conturba,
in orazione
l’alma ancora vacillante
in devozione;
ma voi il cuore
fermo in Dio sempre tenete.

Tutte
Liberate da ria gente
questo saio.

La Santa
Qui venute per morire,
fate cuore,
e di gente così vile
non temete.
Troverete in Dio rimedio
a tanto male.

Tutte
Se nuovo abito ci date,
Re del cielo,
liberate da ria gente
questo saio.




venerdì 26 ottobre 2012

Pietro Barbetta , "Essere giusti con Teresa. Avila, 28 marzo 1515 – Alba, 4 ottobre 1582"/ plus un commento mio G.C. [DOPPIOZER0, 24 ottobre 2012]

http://www.doppiozero.com/rubriche/336/201210/essere-giusti-con-teresa#comment-5649




Nel Regno Unito, tre secoli dopo, sarebbe stato un caso d’isteria, oggetto di studio di Robert Fowler (1828-1886) o di qualche altro medico vittoriano. La marrana d’Avola, fondatrice delle Carmelitane scalze, si disloca presso un altro spazio/tempo. Isadora Duncan ante litteram. Entrambe, a piedi nudi, hanno scritto La mia vita. Riconosciuta dal più necessario tra i Papi del secolo scorso, Giovanni - che distingueva la mistica da comitato d’affari da quella autentica - Dottoressa della Chiesa.

Essere giusti con Teresa, cioè ricordare le condizioni in cui la marrana di Gesù predica, pratica, scrive; condizioni d’interdizione, imposte dalla ragion tomista, che le impedisce di parlare e le impone di scrivere, momento per momento, la sua vita in modo da poterla tenere sotto controllo. Intercettare, nei limiti della pura ragione dogmatica, l’estasi; ridurla a forma accettabile, assoggettarla, renderla docile, trasformarla in preghiera, silenzio, meditazione passiva.

Mi vida, Libro de la vida, non è l’opera più importante. Tuttavia nel Libro Teresa produce ungenere discorsivo nuovo: la pluridiscorsività, sotto sorveglianza. Poi verranno Fëdor Dostoevskij (1821-1881) e Michail Bachtin (1895-1975). L’uno, sotto sorveglianza del servizio segreto zarista, l’altro della GPU/KGB. Come scrive Carole Slade (St. Teresa of Avila. Author of Heroic Life, 1995), Teresa era capace di portarsi dietro il suo confessore nella fuga per la libertà.

Rapporto carnale, urgente, con Dio e l’angelo, come nella statua del Bernini a Roma. Spada nel cuore dell’esperienza mistica. O cruel wound! Libidinous God! Scrive Giacomo Joyce e George Bataille (1897-1962) la menziona nell’Esperienza interiore. Scrive che Teresa attribuiva valore solo alla visione intellettuale. Ingiusto perché non scorge l’interdizione. È l’Inquisizione che trasforma Teresa in intellettuale, ma lei risponde anticipando Dostoevskij e Bachtin. Costretti a scrivere sotto controllo, i tre, lo eludono.

Se ne accorge Fuentes, un inquisitore postumo. Secondo Enrique Llamas Martinez (Santa Teresa de Jesús y la Inquisición española, 1972), Fuentes fu tra i pochi ad aver capito:

Mischia falsità con verità, acqua con olio […] e l’acqua, che è eresia, rimane sotto, ricoperta dall’olio della verità. Si tratta di mescolare questi due liquidi molte volte per scoprire l’acqua nascosta, scoprire i significati velenosi che giacciono sotto le dolci parole e il linguaggio spirituale (Fuentes citato in Slade, p. 29).

Teresa corre il rischio della pira post-mortem, il suo linguaggio, ligio, a tratti antisemita, come occorre alla tradizione inquisitoria, nasconde l’esperienza estatica.

Quando le visioni stavan crescendo, uno di quelli che prima mi aiutava (che mi confessava alcune volte quando il Ministro non poteva) cominciò a dire che, chiaramente, era il demonio. Mi comandava, giacché non potevo resistere, che sempre mi segnassi quando una visione arrivava, che non dessi retta, perché per certo era il demonio, con ciò non avrei subito corruzione. E che non avessi paura, che Dio mi vedeva e me lo avrebbe tolto (Santa Teresa Obras completas, p. 289)

Invero ogni incontro col Signore, mostrava le cose diversamente. Voto di disobbedienza, dissenso verso le gerarchie maschili, rapporto diretto col corpo di Cristo, come e più delle sante digiunatrici. Queste si nutrivano del solo corpo di Cristo, Teresa lo incarnava e si faceva penetrare.

Le opere più importanti sono catalogate come scritti minori. Il Vejamen, in cui Teresa, ormai anziana e fuori pericolo, si fa beffe del fratello e di altri tre prelati, tra i quali spicca Giovanni della Croce. Giovanni riceve l’obiezione teologica più importante:

Caro costerebbe che non potessimo cercare Dio sin quando saremo morti al mondo. Non lo erano né la Maddalena, né la Samaritana, né la Cananea, quando lo rintracciarono”. (Santa Teresa, Obras completas, p. 1399).

Il verbo è buscar. Si tratta di un Dio vivente, incarnato, radioso, affascinante, bello, che respira, turba, scuote, sconvolge, percuote. L’Otto, nel Diciassette, ne ha dato descrizione. Il soggetto va incontro all’estasi, non attende inerme una grazia post-mortem. Il Vejamen – una burla - segue una richiesta di Teresa ai quattro di interpretare il primo verso di una sua poesia:
Alma, buscarte has en Mí y a Mí buscarme has en tí. Nel 1576 udì Dio dire: Cercati fino a me,oppure Cercati in me.

De tal suerte pudo amor,
alma, en mi te retratar,
que ningun sabio pintor
supiera con tal primor
tal imagen estampar.

Nessun pittore esperto
con tal disinvoltura
imprimer quest’immagine potrebbe,
così come l’amore in te ritrarti

Fuiste por amor criada
hermosa, bella, y asì
en mis entrañas pintada,
si te perdieres, mi amada
Alma, buscarte has en Mí

Per amor fosti creata
bella, lussureggiante, mia amata
Nelle mie viscere rappresentata
Se ti perdessi, amata
anima, cercati in me.

Questa mia traduzione, differisce da quella di Antonio Maria Sicari (Il “castello interiore” di Santa Teresa d’Avila, 2006), che inserisce il verbo dovere - In Me dovrai sempre ritrovarti
Tu devi cercarMi alacremente - come Rettore del testo e mette il cercare, in posizione ancillare. C’è una sfumatura: le viscere di Teresa diventano un cuore che custodisce, piuttosto che viscere dipinte, un’anima carnale si trasforma in un’anima obbediente.

Piuttosto Teresa appartiene al discorso dell’isterica, cioè al discorso della ricerca.



Teresa d'Avila mi evoca esperienze distinte: la sublime poesia di san Giovanni della Croce; la politica interna dei conventi e interna in genere della Spagna di Filippo II (violenta quanto mai); Teresa di Lisieux, di cui ho letto la sconvolgente biografia e visitato il santuario; e, last not least, la accoppiata Janet/ Irigaray: il lungo impietoso esame di Madeleine da parte di Janet in 'Dall'angoscia all'estasi', e i trionfanti due capitoli di Speculum: 'La misterica' e, alla fine del libro, 'Il godimento della "donna"'.-
Tutto questo vale angoscia e visioni, e il prezzo che se ne paga? Forse sì. (Come scrisse Allen Ginsberg, 'it's hard to eat shit without having visions'). GC


http://classiques.uqac.ca/classiques/janet_pierre/angoisse_extase_1/version_1_avec_images/angoisse_1_avec_figures.html   [Pierre Janet, 
"De l'angoisse à l'extase. Étude sur les croyances et les sentiments. (Un délire religieux. La croyance)"
TOME I (1926).]

http://libgen.info/view.php?id=506532  [Luce Irigaray, "Speculum; of the other woman"]